Un paseo por un pueblo de cultura gaucha de la Pampa argentina (San Antonio de Areco)

¿Cómo sería conocer un pueblo característico de la Pampa de Argentina?: seguramente como caminar por San Antonio de Areco. Este rincón de edificaciones antiguas y tradiciones está a solo dos horas en coche de Buenos Aires (incluso menos). Es una de las escapadas características desde la capital argentina, un paseo que realizan cada vez más turistas.

Este post es un poco curioso para mí. Y la razón es que nací en una ciudad cercana a este lugar, pero nunca lo había conocido hasta hace solo un tiempo.

Si siguen mis viajes por el mundo (en Instagram) sabrán que siempre busco lugares con encanto y paisajes (para mí) inusuales. En una de mis tantos regresos a Argentina, decido poner rumbo a una experiencia en el auténtico campo de la Pampa argentina. Y luego de dos días casi “desconectado del mundo” (viviendo en una casa típica rural), mi siguiente paso fue conocer el poblado de San Antonio de Areco.

San Antonio de Areco es la oportunidad de conocer un típico poblado del interior de la Pampa Argentina, una de las zonas de campo con algunas de las extensiones de tierra más fértiles del mundo. Más allá de la tradición de la explotación agrícola (y ganadera), el paisaje llano de la Pampa atrae con su horizonte plano apenas interrumpido por algunos montes de árboles (que no suelen ser autóctonos). En primavera y verano (y en invierno si la lluvia abunda) es una alfombra verde infinita.

Mientras estamos tan lejos de paisajes emblemáticos del país como sus glaciares, cataratas, o sus montañas (a miles de kilómetros), la Pampa verde tiene su innegable encanto. Y sobre todo, una amplia gama de tradiciones ligadas al mundo rural y de los gauchos.

De todas esas tradiciones, San Antonio de Areco tiene mucho que contar (y mucho que exhibir). Es conocido como el sitio “cuna de la tradición argentina”. El punto donde se complementan a lo largo de décadas la vida rural (con sus gauchos y paisanos) con la llegada de inmigrantes, especialmente desde distintos puntos de Europa.

Muy lejos quedan las transitadas y por momentos caóticas calles de Buenos Aires. Esas calles que en San Antonio de Areco parecen aún más lejanas. Solo a media mañana, o en plena tarde se nota cierto movimiento, pero en horas del mediodía hasta puede parecer una ciudad calma y desolada.

Uno de los principales motivos para conocer San Antonio de Areco, es que encontrarás muchos rincones que se conservan casi inalterados desde hace un siglo (o algo más). Es el aspecto de los otrora incipientes poblados de la Pampa Argentina que crecían a la par que se desarrollaban las líneas férreas y el comercio de granos.

Curiosamente, esas vías férreas hoy están inactivas, los granos se transportan por carretera, y pueblos como San Antonio de Areco reciben cada vez más turistas. Lo usual es viajar hasta allí no solo para conocer el pueblo, sino también a vivir la experiencia de los tantos hoteles de campo de la zona. Hay una amplia oferta de alojamiento que va desde las opciones más simples, hasta las más sofisticadas.

Para entender más de la fama de esta ciudad de la provincia bonaerense (entre tantos), en el año 1926 se publica la novela “Don Segundo Sombra” escrita por uno de los hijos de una familia tradicional local (Ricardo Güiraldes). Esta obra literaria marcará al pueblo para siempre en su esfuerzo por conservar las tradiciones. En San Antonio de Areco hay una agenda permanente de eventos que buscan homenajear la vida del hombre de campo. Y sobre todo, un interés por preservar sus costumbres y hasta su aspecto.

Qué ver en San Antonio de Areco

San Antonio de Areco es tierra de peñas y guitarreadas durante todo el año (encuentros donde se exaltan los cantos y bailes tradicionales). Es sobre todo un destino cultural. Hay por ejemplo decenas de artesanos de numerosas disciplinas tradicionales del campo argentino: platería, soguería, talabartería, telar, herrería. Y para profundizar su perfil cultural, hay ocho museos: entre ellos el Museo Gauchesco “Ricardo Guiraldes”, y o el notable museo privado Las Lilas de Areco (con una colección de obras de Molina Campos).

Ideal para una visita de fin de semana, con solo caminar sus calles (es una ciudad pequeña) encontraremos cantidad de tiendas de artesanos fabricando sus productos en el lugar, algunas pulperías (o antiguos bares criollos”) que tienen más de cien años en su haber, y paseos junto al río que atraviesa la ciudad. Sin dejar de nombrar la amplia oferta gastronómica, las empanadas y los asados.

Todo lo más interesante a nivel visual lo encontraremos en la zona del Casco Histórico con su mezcla de estilo “italianizante-criollo”, junto a los boliches y almacenes antiguos que se preservan como si estuviéramos varias décadas hacia atrás.

San Antonio de Areco es una escapada para sentirnos en las antípodas de Buenos Aires: un rincón que en cuanto a calma, aspecto, tradiciones se resiste a cambiar. Ese es precisamente su punto fuerte y atractivo: una posibilidad de conectar con la auténtica Argentina más allá de la gran ciudad.

(*) Todas las imágenes pertenecen a Matías Callone y están bajo licencia Creative Commons

Fuente: www. 101lugaresincreibles.com

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