Teresa Ivulich se presentó en el Concejo Deliberante

Luego del pedido de los concejales del Frente para la Victoria, finalmente la Dra. Teresa Ivulich -quien está al frente del juzgado de faltas nº 1- asistió y amplió su carta enviada al Concejo Deliberante.

Los ediles se ocuparon de “hacerla hablar” y describir las condiciones en las que trabaja ,y los oficialistas le pidieron cuenta del estado actual del juzgado.

Sin duda, todo pareció una clara interpelación que no dejó nada para sacar provecho de la sesión extraordinaria, que tenía el fin de aclarar los dichos de Ivulich en su carta antes mencionada.

Desde Zapico, pasando por Acuña y Pinedo, hasta Menconi, interrogaron a la jueza, quien respondió a cada pregunta. Por el otro lado, los integrantes del bloque Cambiemos fueron más discretos y salieron en defensa de protagonista, donde más de una vez cuestionaron el propósito de la sesión en el HCD.

La falta de comodidades para el ejercicio de su trabajo fue eje central de su exposición. “La oficina era muy pública; yo podía pasar a las diez de la noche por la esquina, y la oficina estaba abierta y con luces prendidas. Al día siguiente llegaba y encontraba restos de mates y facturas”, manifestó Ivulich.

“Todo el mundo tiene llaves, y la puerta placa responde a cualquier llave”, señaló sobre el estado de su oficina. Además, en este momento no cuenta con computadora, impresora, teléfono, ni fax y el techo se llueve.

“Ante ese lugar de ver menoscabado mi trabajo, fue que decidí mandar una nota al intendente municipal, con copia al Concejo Deliberante, para que se regularice la situación”, dijo la Dra., quien agregó: “Tampoco quiero un juzgado con dos oficinas, ni nada espectacular. Por lo menos, tener un mínimo de comodidad”.

Este es un breve fragmento del extenso testimonio de la Dra. Ivulich ante los concejales, en la sesión extraordinaria de ayer a la mañana:

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