La salud de Lisandro: “Cada día que va pasando lo vemos mejor”

Con la voz quebrada por la emoción al recordar lo vivido en la última semana, Sergio Vidal contó a través de un conmovedor audio el estado de salud de su hijo Lisandro, uno de los cinco chicos accidentados el pasado sábado 23 por la madrugada. “Sabemos que esto no es a corto plazo, tampoco es muy largo. Nos dicen que ya está estable, que va a ir progresando de a poco. Todo lo que vaya progresando con nosotros es muchísimo, cada día que va pasando lo vemos mejor,  pero lleva su tiempo. No es como las películas, que uno se despierta y ya al toque habla y sale caminando… no es así” afirmó.

Con cuidados permanentes, ya fuera de la terapia intensiva y aún internado en la Clínica Zabala de Buenos Aires, Lisandro recibe la atención de sus papás y hermanos, con el desafío enorme de seguir con todo. “Nosotros estamos muy fuertes, la familia está muy bien. Somos conscientes de como es la situación, nos basamos en un ejemplo,  que esto es como si fuera un partido de futbol y que lo estamos jugando. Esta situación nos dio una segunda oportunidad, que él está vivo y que la puede pelear y la está peleando porque tiene mucha  fuerza. Empezamos a jugar un partido de futbol que lo arrancamos perdiendo, nos agarró flojos o algo, nos han hecho dos o tres goles, no se, pero lo estamos jugando y mientras lo estamos jugando tenemos esperanza”.

“Hoy nos encontramos que  no nos van a seguir haciendo goles, que tenemos una defensa bien consolidada, que ya no nos pueden entrar, y que nos estamos organizando para tratar de descontarlo y arrimarnos al marcador. Seguramente ya hicimos un gol o dos. Estamos a menos diferencia, la cosa está más o menos controlada. En algún momento lo vamos a empatar y seguramente lo vamos a lograr.

De esto nos basamos y sacamos fuerzas para seguir luchándola. A mí particularmente ya me pasó un accidente grave de mi hermano hace veintipico de años, y él no tuvo la suerte de pelearla , falleció en el momento…entonces somos fuertes, nos basamos en esto y la vamos a pelear.

Agradezco a toda la gente de Areco que se preocupa, darle tranquilidad que va a salir bien. Somos conscientes ya que tenemos todo el tiempo del mundo y somos pacientes. Seguramente habrá algún momento que tengamos algún bajón, y bueno es una familia fuerte, ya los chicos están bien, la tienen clara como es la situación. Lo importante es que si se baja se baja uno, y que el resto tiene que tirar para arriba y la vamos a pelear”.

Del relato se  desprende la buena atención recibida en el Hospital Zerboni, el rol del doctor Hugo Solís en contención y traslado, y el profundo agradecimiento por la preocupación de amigos y vecinos del pueblo por la salud de Lisandro.

Reproducimos a continuación algunos momentos del audio acercado por Sergio Vidal a nuestra productora, agradeciendo a su vez su buena disposición en tiempos enormes desafíos.

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“Estamos en Buenos Aires, con Lisandro internado, estamos en una clínica de colegiales (Zabala) . Hoy está estable. No es fácil.

Después del accidente llegamos al Zerboni, cuando nos avisan a eso de las cuatro de la mañana. El panorama no era el mejor. De los 5 chicos fue el que ligó la peor parte. En el hospital la atención  por supuesto fue muy buena. Entró inconsciente, con distintos tipos de golpes. Imaginate, a esa hora entran cinco chicos, y los médicos van a tendiendo como van pudiendo, la verdad que fue todo muy bueno.

Estando ahí, que uno no puede entrar , nada,  en el pasillo, y escucha cosas … el panorama no parecía que era lo mejor. En un momento nos hacen entrar, estamos con él, lo vemos no se veían golpes fuertes a la vista, pero siempre estaba inconsciente. Van atendiendo a uno u otro, corren de acá para allá.

Después empieza a descompensarse un poquito más, nos sacan afuera, lo llevan a un cuarto aparte.  Uno ve que sale un enfermero corriendo…y por ahí , lo van a entubar porque tenía problemas para respirar. Lo entuban, lo pasan a terapia intensiva, logran estabilizarlo. Ese tiempo no es mucho, pero se hace eterno. Después en un momento no sé como llegó Hugo Solís, le agradezco de corazón enorme lo que hizo. Entró,  miró, nos calmó un poco, nos había dicho que estaba estable, pero que lo mejor que se podía hacer es un traslado, buscar algún lugar donde tengan una alta complejidad para atenderlo. Se empezó a gestionar el traslado, en ese momento a uno la cabeza no le responde bien, pero bueno con ayuda de las administrativas del hospital, Hugo….se empezó a pedir el traslado hasta que se logró.

En el transcurso del traslado, se empezó a descompensar. Le habían sacado una tomografía, donde había salido que la cabeza estaba bien, que no había rotura de ningún hueso, pero que tenía un golpe fuerte en los pulmones y deciden hacerle un drenaje para descomprimir. Lo hacen perfecto hasta que llega el traslado, y lo traen a la actual clínica. Entró a terapia intensiva pediátrica. Porque si bien Lisandro es grande, ya pesa 70 kilos y mide  casi 1.80, tiene 15 años y hasta los 16  va a un lugar que sea pediátrico. La atención es muy buena, la diferencia de una terapia intensiva a una pediátrica es que en la pediátrica los padres pueden estar las 24 horas con él porque lo tienen que contener, nos vino bien porque podíamos estar con él.

Llegó a las dos de la tarde, lo recibieron, con el respirador, lo evaluaron, vieron que las cosas de Areco estaban bien hechas y siguieron con los estudios. Le volvieron a hacer una tomografía, le dio igual que la de Areco, no había ningún hueso roto ni nada del cerebro ni derrame,  pero seguía inconsciente.
Le van haciendo cosas en la terapia. Estuvo 24 a 26 horas con el respirador, se lo sacaron, respondió bien. Tenía  golpes todo sobre el lateral derecho, un ojo medio en compota, desplazamiento de la clavícula , una costilla fisurada que es lo que le dañaba el pulmón, raspones y la rodilla un poco hinchada.

Fueron pasando las horas, y a medida que fueron pasando iba evolucionando, de a poquito  para nosotros era muy bueno. Después de sacarle el respirador, y tras  varias horas, le sacaron el drenaje que tenía en los pulmones, quedó bien(…)

(…) Lo primero era que el se despertara y esté bien. Secundario eran las quebraduras, la clavícula  y demás. Se había programado una cirugía para el jueves de la clavícula, que se hizo y hubo que conseguir una plaqueta especial creo que de titanio.

El miércoles reaccionó mejor, se despertó, tuvo un poquito más de fluidez como hablaba, no mucho, nos ubicaba, abría mejor el ojo. Nos dieron un permiso especial para que lo vean los hermanos que estudiando en Buenos Aires, los reconoció. Después se cansa y se duerme.

Sabemos que esto no es a corto plazo, tampoco es muy largo. Nos dicen que ya está estable, que va a ir progresando de a poco. Todo lo que vaya progresando con nosotros es muchísimo, cada día que va pasando lo vemos mejor pero lleva su tiempo. No son como las películas, que uno se despierta y ya al toque habla y sale caminando… no es así.

Un poco le hablamos de lo que le había pasado, por momentos tiene un poquito de bronca o llora o algo, después está bien. No está mucho tiempo despierto, la mayoría del tiempo está dormido. Estamos con Vanina acá que es de fierro, se la banca re bien, nos vamos turnando.

Por tu medio agradezco a toda la gente de Areco que se preocupa, por supuesto los amigos y los familiares siempre están, pero  mucha gente que uno los tiene agendados en el teléfono,  y recibe mensajes de aliento. Todo va a ir bien y que todo va a mejorar. Nos viene muy bien, nos fortalece.

Nosotros estamos muy fuertes, la familia está muy bien somos conscientes de como es la situación, nos basamos en un ejemplo: Que esto es como si fuera un partido de futbol y que lo estamos jugando. Esta situación nos dio una segunda oportunidad, que él está vivo y que la puede pelear y la está peleando porque tiene mucha  fuerza.

Empezamos a jugar un partido de futbol que lo arrancamos perdiendo, nos agarró flojos o algo, nos han hecho dos o tres goles, no se, pero lo estamos jugando y mientras lo estamos jugando tenemos esperanza.

Hoy nos encontramos que  no nos van a seguir haciendo goles, que tenemos una defensa bien consolidada, que ya no nos pueden entrar, y que nos estamos organizando para tratar de descontarlo y arrimarnos al marcador. Seguramente ya hicimos un gol o dos. Estamos a menos diferencia, la cosa está más o menos controlada. En algún momento lo vamos a empatar y seguramente lo vamos a lograr.

De esto nos basamos y sacamos fuerzas para seguir luchándola. A mí particularmente ya me pasó un accidente grave de mi hermano hace veintipico de años, y él no tuvo la suerte de pelearla , falleció en el momento…entonces somos fuertes, nos basamos en esto y la vamos a pelear.

Agradezco a toda la gente de Areco que se preocupa, darle tranquilidad que va a salir bien. Somos conscientes ya que tenemos todo el tiempo del mundo y somos pacientes. Seguramente habrá algún momento que tengamos algún bajón, y bueno es una familia fuerte, ya los chicos están bien, la tienen clara como es la situación. Lo importante es que si se baja se baja uno, y que el resto tiene que tirar para arriba y la vamos a pelear.

Tenemos que tratar de que esto vuelva a la normalidad, con paciencia.

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