Fin de semana XL: Cinco propuestas para desconectarse, entre ellas Villa Lía

Uribelarrea, Luján, Tigre, Ingeniero Maschwitz y Villa Lía, las opciones cercanas para los que deciden una escapada por el día (o por un poco más) para cambiar de aire. El fin de semana extra largo entre el 8 y el 11 de octubre, se presenta como una nueva oportunidad para salir a la ruta.

A 22 kilómetros de San Antonio de Areco (y 134 de Buenos Aires), Villa Lía es un poblado de poco más de 1200 habitantes y un puñado de manzanas. Basta caminar 800 metros hacia cualquier dirección para salirse del mapa. El pueblito tiene dos calles asfaltadas. La principal se llama San Martín y termina en la estación del ferrocarril. La otra es Tucumán y llega hasta la unidad sanitaria. Hace un tiempo que Villa Lía, junto con otros pueblos vecinos del pago como Duggan y Vagues, promete convertirse en parada alternativa al turismo rural que cada vez más se acerca a las tradiciones de Areco.

En 2012 abrió el boliche Lo Pascual, un restaurante de campo que ocupa la esquina de un antiguo almacén de ramos generales de 1923, completamente restaurado. Hasta hace poco despachaban combustible con un surtidor en la vereda.

A solo una cuadra del boliche de Pascual puede visitarse también la antigua casa de los Barnetche, una familia de vascos franceses que eran los carniceros del pueblo, hoy convertida en museo. La visita permite recorrer la antigua casa, desde el local donde funcionaba la carnicería hasta el interior de la vivienda, la cocina, los cuartos y la galería y diferentes objetos típicos de la vida rural entre 1870 y 1930. Además, tiene un anexo con una colección de 40 máquinas rurales, en el campo recreativo La Segunda.

La primera casa construida en el pueblo se remonta a 1910 y todavía está en pie en la esquina de Corrientes y San Martín, donde funcionaba otra antigua carnicería, Las dos Esther. La segunda casa se encuentra sobre la calle Mendoza 678, frente a la plaza, donde hoy funciona el segundo restaurante del pueblo: Las Argibay. Alrededor de la plaza, también se destaca el cuartel de los bomberos voluntarios y un viejo autobomba que se luce en la puerta: un Ford modelo 1938, el primero de Villa Lía.

Al final del recorrido, frente a la estación del ferrocarril, se accede a la antigua Casa Bellavista construida en 1928 por Mariano Ustáriz, un importante acopiador de cereales de principios del siglo pasado, muy ligado a los orígenes del pueblo, donde hoy funciona una hostería de campo.

Cómo llegar:

Desde Buenos Aires se accede por Panamericana y Acceso Norte Ramal Pilar (Ruta 8) hasta el cruce con la 41 (rotonda). Luego hay Doblar por la 41 hacia la derecha en dirección a Baradero. A los 12 km se encuentra a mano derecha el acceso a Villa Lía.

Fuente: La Nación

Previous post

"Quieren hacer una fiesta de la tradición para pocos, cerrada. Donde se tenga que pagar"

Next post

Turismo, movimiento y baños públicos: "Cuando empezamos la gestión había 2, hoy tenemos 8"